EDITORIAL

48ª EDICIÓN

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Escuchaba estos días el testimonio del escritor, aventurero y antropólogo Bruce Chatwin, viendo grabar a Werner Herzog recogido en el documental NOMAD, visto en la edición del D´A Film Festival reconvertida a online a través de la plataforma VOD, Filmin: “(…) Es un compendio de contradicciones, enormemente duro, aunque vulnerable, afectuoso y distante, austero y sensual, no muy adaptado a las preocupaciones del día a día pero muy eficaz bajo condiciones extremas.”

Responsabilidad, adaptación y oportunidad, además de un egoísta instinto de supervivencia. Estas son las razones profundas que han llevado a todo el equipo de la 48ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca a, como se dice vulgarmente, “dar la vuelta a la tortilla” para desarrollar ideas adaptativas que mantuvieran el nivel del Festival a la altura de su historia y su reputación. El camino ha sido largo y duro, y ha estado lleno de dificultades que la responsabilidad nos ha ido permitiendo driblar. Responsabilidad con algunos de nuestros trabajadores, con el ámbito cultural en general, con el cine en particular y con el cortometraje como eje vertebrador iniciático y formato para la libertad creativa. Pero responsabilidad también con lo que supone como acto social, como aportación a la comunidad, un festival como el de Huesca.

Salimos, esta vez sí, como una edición histórica de la que me siento orgulloso. No solo adaptados sino crecidos, desarrollados y materializando algunas ideas que siempre han estado ahí y que esta malparida pandemia ha acelerado. El inminente salto online, obvio para un festival internacional con impacto en todo el mundo, no solo es una forma de combatir las dificultades físicas, sino también de permitir a mucha gente que queremos y vive fuera poder disfrutar del certamen. Esto es completamente compatible con las más de 9000 personas que asistieron físicamente a nuestra edición anterior, a las que esperamos, desde todo el mundo, en cuanto este maldito bicho nos lo permita. Algunos, los de casa, podrán disfrutar de un gran autocine que el Festival ha montado para la ocasión y que, además de otras sesiones con público limitado, va a ser nuestro gran soporte presencial en la ciudad, sin olvidarnos del resto de los contenidos. Todo está pensado, readaptado y trabajado para que de una manera u otra podamos deleitarnos con una cita que, ahora más que nunca, nos parece imprescindible.

Esperamos contar con su complicidad.
Disfruten y que el ruido que generemos sea armónico.

 

Rubén Moreno
Director del Festival Internacional de Cine de Huesca